


Desde hace más de 175 años, en Glashütte se han fabricado relojes de forma ininterrumpida. No es sencilla encontrar una tradición tan arraigada en otros países del mundo. Los relojes Glashütte (denominación bajo protección especial) son conocidos en todo el mundo y sus relojeros se cuentan entre los mejores en sus correspondientes disciplinas. NOMOS está orgulloso de considerar a Glashütte su hogar. Esta pequeña ciudad de Sajonia, al sur de Berlín y cerca de Dresden, es la cuna de algunos de los mejores relojes del mundo. Fundada en 1990, tras la caída del muro de Berlín, por Roland Schwertner, NOMOS es hoy el principal fabricante de relojes mecánicos de Alemania.