Alberto Moreno

En la felicitación de 2017, Grassy parece flotar en la noche bajo la custodia de los caballitos de mar. La idea surge del boceto que realizó el artista Alberto Moreno para la inauguración del establecimiento en Gran Vía 1. Gracias a la generosidad del artista se han recuperado las numerosas ilustraciones que hizo para Grassy durante la década de 1950.

La cocina de mi vecina

Con motivo de la celebración de los 100 años de Grassy se confeccionó la tarta en forma de Gran Vía 1 por La cocina de mi vecina. Se trataba de un bizcocho de calabaza, canela, clavo y jengibre en planta baja y de “red velvet”, cacao y vainilla en el resto de los pisos. Todos los revestimientos y elementos de fachada se hicieron en fondant en distintos colores. Las cerámicas, el reloj y los signos del zodiaco se dibujaron a mano con pintura comestible. Velas ficticias por Miguel Ordoñez. Fotografiada en el museo Grassy por Massimiliano Pollés.

Rosario Belda

Observando mapas y realidades de la zona de Gran Vía 1, la artista gallega Rosario Belda concibió un árbol con profundas raíces en el edificio. La pieza es un tejido confeccionado con bordado libre sobre tela soluble. La felicitación es un grabado en papel japonés con una estrella serigrafiada en oro. Se realizaron 1000 grabados en los talleres de Manolo Gordillo y Tres+1.

Nuria Mora

Las imágenes de la felicitación de Navidad de 2015 fueron una extensión de las formas caleidoscópicas geométricas y coloristas que la artista Nuria Mora pintó en esas fechas sobre los cierres metálicos de Grassy.

Rocio Rein

La mítica fotografía de Catalá Roca del edificio de Gran Vía 1 fue delicadamente reproducida en fieltro en 2013 por la creadora Rocío Rein, que la interpretó de un modo esquematizado y singular.

Grassy con la Roja

Como un modo de involucrarse en los grandes momentos del país, Grassy representó el clamor popular frente a Gran Vía 1 surgido del triunfo en el Mundial de Sudáfrica de la selección española de fútbol. Una ilustración de Patricia Reznak sobre imagen de Pedro Albornoz.

Gloria Oyarzabal

“Tempus irreparabile fugit” (El tiempo irreparablemente huye) es la pieza de Gloria Oyarzabal en 2010. Tiempo fragmentado, diseccionado, escondido, encontrado y olvidado. (Des)medido. Robado, prestado o perdido; recuperado, compartido y regalado. Melódico, armónico y sinfónico. Fluido. Viajado, soñado, recordado y conservado. Deseado y seducido. Disfrutado. Locos guarda-tiempos. Gloria Oyarzabal realizó este viaje a las entrañas del tiempo siendo este “flip-book” el resultado de su experiencia.

Sandra Rein

La artista Sandra Rein realizó en 2009 una pieza que representaba el edificio de Gran Vía 1 con una sola línea, como si fuese un encaje. Del original recortado a mano se reprodujo en papel la felicitación navideña. En colaboración con la Galería Egam.

María Gimeno

“Navidad encontrada” fue la propuesta en 2008 de María Gimeno que recreó el edificio de Gran Vía, 1, reconstruido con desechos recogidos en la ciudad de La Habana entre el 26 y el 30 de octubre de ese mismo año.

Pedro Martinez Albornoz

El fotógrafo documentó la acción del artista Eugenio Ampudia de un incendio en la fachada de Gran Vía 1 el 2 de diciembre de 2009 durante la fiesta de inauguración de La Rotonda Rolex.

Narelle Jubelin

La artista Narelle Jubelin realizó la felicitación de 2007. Una pieza bordada en petit point que recrea el edificio de Gran Vía 1.

Patricia Reznak y Luis Asín

La primera felicitación que tiene el edificio como protagonista es “Tormenta de nieve”, una ilustración de Patricia Reznak sobre una imagen del fotógrafo Luis Asín.