15 November, 2012

Grassy sube a la montaña con Rolex

Durante las próximas semanas, la joyería de Grassy en Gran Vía 1 se pone montañera de la mano de Rolex para rememorar la odisea de la caja hermética Oyster Perpetual. Con ella, se cruzó el canal de La Mancha, se viajó por la Antárida y se escaló el Everest por primera vez: en 1953, sir Edmund Hillary y el serpa Tenzin Norgay coronaron su cima, a 8.848 metros de altitud, con su Oyster en la muñeca. Ese mismo año, y en homenaje a esta aventura histórica, Rolex lanzó el modelo Explorer. Coincidiendo con su 60 aniversario, Grassy ha querido contar la historia de la caja y de su modelo Explorer a través de una exposición de 40 piezas  históricas cedidas por coleccionistas. Modelo a modelo, el visitante puede trazar la evolución, desde los años 20 del siglo pasado, del que hoy es uno de los relojes de referencia para todo aquél con espíritu de aventura. La exposición estará abierta al público hasta el próximo 8 de diciembre, en horario de tienda: de lunes a viernes, de 10 a 20 horas, ininterrumpidamente; y los sábados de 10:30 a 14 horas. La muestra forma parte del programa de actos que Grassy y Rolex han preparado en torno al Explorer. Coincidiendo con la inauguración de la exposición, la sede de  Gran Vía de la firma joyera se congeló: una pared de hielo –con dos Explorer en su interior- circundó la rotonda Rolex de la tienda, la proa que conecta las calles de Gran Vía y Alcalá, y una de las imágenes más fotografiadas de Madrid.   Además, el veterano alpinista Carlos Soria ofreció, cumplidos los setenta años, un recorrido ilustrado por sus expediciones, anteriores y actuales. Y la editora Georgia Mondani viajó hasta Madrid para presentar el nuevo libro de la editorial italiana, dedicado al modelo Daytona. Mondani participó así mismo en el seminario ‘Desmontando la caja Oyster’ que hace hincapié en las cualidades de sus materiales para enfrentarse a desafíos extremos.