Los azules parecen ligeramente distintos en cada uno de los nuevos relojes; no obstante, esto no es más que el efecto creado por las distintas maneras en que absorben y reflejan la luz los materiales subyacentes y las texturas de la superficie. Cumpliendo con los códigos estéticos de Antarctique al pie de la letra, estas esferas azules dotan al metal de una profundidad nunca vista.